Libre de Inflamaciones


Cuando aumentan los niveles de inflamación, también aumenta el riesgo de enfermedad, ya que cuando llega cualquier enfermedad los niveles de inflamación aumentan naturalmente porque el cuerpo combate la enfermedad. En otras palabras, la inflamación es tanto buena como mala.  

Pero por otro lado, la inflamación crónica es un trastorno lento y progresivo causado por un error del sistema inmunitario que mantiene el cuerpo en un estado prolongado de alerta máxima constante,

Con el tiempo, la inflamación daña las células saludables, cuando las células están en peligro, liberan sustancias químicas que alertan al sistema inmunitario. El sitio se llena de glóbulos blancos que trabajan para absorber bacterias, virus, células dañadas y residuos de una infección o una lesión. Si el daño es muy grave, llaman a las células de refuerzo (denominadas neutrófilos) que son las granadas de mano del sistema inmunitario: destruyen todo lo que encuentran, sea saludable o no. Los neutrófilos tienen una vida útil corta, pero en la inflamación crónica se continúan liberando incluso después de que la verdadera amenaza ha desaparecido, y así causan daño al tejido saludable que queda. La inflamación puede empezar a atacar la membrana interna de las arterias o el intestino, las células del hígado y el cerebro o el tejido de los músculos y las articulaciones. Este daño celular causado por la inflamación puede producir enfermedades tales como diabetes, cáncer, demencia, cardiopatías, artritis y depresión.

Además, hay que prestarle mucha atención porque su naturaleza lenta y secreta dificulta el diagnóstico en la vida diaria, hasta que esos trastornos presentan síntomas.

Lamentablemente el envejecimiento aumenta la inflamación, sí, cuanta más edad tenemos, más expuestos hemos estado a toxinas ambientales, estrés, alcohol, alimentos perjudiciales y enfermedades crónicas. Además, al envejecer al cuerpo le cuesta más manejar bien el sistema inmunitario, extraer nutrientes de los alimentos y bajar de peso. A una cierta edad todos tenemos algún nivel de inflamación en el cuerpo; la clave es la prevención mantenerla lo más alejado posible de nuestro organismo, la inflamación se puede medir solo con un análisis de sangre que interprete tu médico.