Evolución y desarrollo

¿Sabía Ud. que las células de la córnea se regeneran en seis horas; el recubrimiento del estómago cada cinco días; la piel, una vez al mes; el hígado cada seis semanas, y el esqueleto, ¿cada tres meses?

Pues sí, aunque resulte increíble, cada siete años tenemos un cuerpo totalmente nuevo. ¿Por qué entonces envejecemos?

Pues porque la precisión de nuestras células va fallando y el reemplazo se hace con material propio que cada vez también se deteriora por diversos factores.

 “La causa de muerte nº1 del mundo es el envejecimiento”. Aubrey de Grey, Gerontólogo Biomédico, autor de El Fin del Envejecimiento

El ser humano ha buscado rejuvenecer o prolongar la vida desde los primeros registros de la humanidad. 

A partir del siglo XIX, gracias a la Teoría de la Patología Celular de Rudolf Virchow, empezamos a encontrar respuestas que nos permitan vivir más y mejor. Prueba de ello es que desde ese momento hasta hoy hemos logrado alargar la vida promedio de 40 a 75 años.

Para entonces la ciencia médica ha evolucionado en desarrollar medicamentos que permitan responder a una creciente demanda para tratar enfermedades y epidemias con resultados sorprendentes hasta nuestros días, logrando producir medicamentos que tratan dolencias y enfermedades cada vez más recurrentes en los humanos.

Mientras transcurría la revolución farmacéutica otros científicos se volcaron a encontrar las fórmulas para mantener una óptima función celular. Lo que para entonces era una teoría, hoy nos resulta evidente: La salud de nuestro cuerpo es un resultado directo de la salud de cada una de nuestras células. Si nuestras células están sanas, estaremos sanos, si nuestras células viven más, viviremos más. Paul Niehans, descubrió que utilizando inyecciones de células xenogénicas se contribuía a la regeneración celular, en consecuencia, a prolongar la salud y vitalidad de las células humanas con resultados que sorprendieron a la comunidad científica, pues en 1953 el Papa Pío XII recibió el tratamiento que le salvó la vida y la noticia dio la vuelta al mundo. 

Pero ya antes en 1912 el premio nobel de medicina el médico francés Alexis Carrel había podido comprobar el efecto revitalizante de células jóvenes implantadas sobre una población de células viejas y degeneradas. El mismo Carrel dijo: “La esperanza de la humanidad se fundamenta en la prevención   de enfermedades degenerativas y no en el alivio de los síntomas”. 

En 1957 el Instituto de Investigaciones Biológicas Biocell Ultravital con instalaciones en Suiza y Francia, fueron de los laboratorios pioneros en desarrollar terapias celulares de calidad farmacéutica envasadas en forma liofilizada, Al principio tuvieron poca aceptación en la comunidad médica europea, pues se creía que las células en estado fresco eran más efectivas, pero con el tiempo el resultado terapéutico que aportaron estos tratamientos fue notorio hasta el punto  que médicos de renombre internacional como Dr. Wolfram W. Kuhnau, Dr. Franz Schmid, Dr. Branislav D. Jankovic,  Dr Joachim Stein, continuaron aplicándolas a sus pacientes otorgándoles un legado terapéutico y un prestigio que fue continuado por otros miles de médicos en todo el mundo que contribuyeron por décadas a otorgar salud y vitalidad a sus pacientes.                                                                                                                                   

En 1967 el Dr. Joseph Wagman médico biólogo de origen Austriaco se incorpora al Instituto de Investigaciones biológica de Biocell Ultravital en Francia y contribuyó a la planificación de una nueva línea de productos, que mantuviera los beneficios de las terapias, pero fuera más accesible para personas con menos poder adquisitivo a los ricos y famosos los cuales también podrían beneficiarse de estos tratamientos.

En 1979 contribuyó en la investigación para el  desarrollo de nuevas fórmulas en tratamientos celulares siempre que excluyera aditivos químicos a las ya reconocidas fórmulas, con la premisa de que las drogas no pueden ser absorbidas por las células, esto despertó en el Dr. Wagman una lógica y profunda pregunta: Si las células son las verdaderas responsables de la salud y la enfermedad, ¿por qué unas células funcionan mejor y por más tiempo que otras? y más importante aún ¿qué se puede hacer para fortalecer las células de las personas que están en un mal estado físico? El ganador del Premio Nobel Linus Pauling, al igual que un número creciente de estudios científicos han confirmado que altas dosis de nutrientes biológicos compatibles para las células son terapéuticas y preventivas. Las enzimas, y coenzimas son algunos compuestos que han demostrado contribuir positivamente a la salud y la longevidad en las células, inspirado en estos descubrimientos fue entonces cuando Biocell Ultravital empieza a desarrollar nuevas pruebas científicas y estudios clínicos para fortalecer el ciclo celular donde además de extractos  opoterápicos, incorporan otros ingredientes para potenciar su efecto en la función general de los mecanismos propios de las células fue ahí donde nacieron las Terapias de Renovación Celular.

Biocell Ultravital marca de origen Suizo reconocida por su aporte a la salud desarrollando fórmulas que han evolucionado al ritmo de los nuevos descubrimientos a través de varias décadas de investigación creando nuevos  productos para optimizar la función celular, terapias para ralentizar Antienvejecimiento, Revitalizantes, Desinflamatorias, Prohormonales, Desintoxicantes, Endocrinas y metabólicas, sus tratamientos continúan impactando a miles de médicos y pacientes a través de los cinco continentes que han generado vitalidad y salud celular durante más de 70 años para contribuir en diferentes áreas de la medicina principalmente la preventiva y regenerativa y así dejar un legado que apenas comienza, “Alargar la vida con Salud.”

Bibliografías científicas.

En 1980 Jean Dausset galardonado con el Premio Nobel de Medicina  por demostrar de que las estructuras de la superficie celular determinadas genéticamente  regulan las reacciones inmunológicas, inspirando en este aporte científico Wagman incorpora en los productos Biocell Ultravital de primera generación los extractos inmunológicos a las fórmulas de todos los productos para fortalecer el sistema inmunológico.

En 1990 Edward Donnall Thomas fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina  por sus descubrimientos acerca del trasplante celular y de órganos en el tratamiento de enfermedades humanas.

En 1999 Günter Blobel ganó el Premio Nobel de Medicina por sus trabajos realizados en la década de 1970, al descubrir que las proteínas tienen señales intrínsecas que gobiernan su transporte y situación en la célula.

En 2001 Paul Maxime Nurse fue el ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina por sus descubrimientos de reguladores clave del ciclo celular.

En 2007 Martin John Evans galardonado con el Premio Nobel de Medicina por sus trabajos sobre células madre y manipulación genética en modelos animales»).

En 2016 Yoshinori Ōsumi recibió el Premio Nobel de Medicina «por sus descubrimientos sobre los mecanismos de la autofagia para la supervivencia de la energía mitocondrial en las células.